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lunes, 30 de agosto de 2010

Tête Noire (2.970m) y Cabane des Dix desde la presa de la Grande Dixence. Un paseo por las montañas suizas.

Val d'Hérens, Alpes Valaisannes, Suisse. 26 de agosto de 2010.


El verano se acaba, y por lo menos aquí, en Suiza, el final del mes de agosto anuncia la llegada de otoño. Sin embargo, hemos decidido acercarnos al Valais para pasar una semana en la montaña, en compañía de la familia, y realizar alguna ruta aprovechando los últimos retazos de buen tiempo.

Una sencilla ascensión al Rosablanche (3.336m) con mi hermano, se convirtió en una larga marcha a la Cabane des Dix, refugio del Club Alpino Suizo, que se encuentra a 2.925m, con nuestras chicas. Una aproximación que salva poco desnivel pero que se hace larga, especialmente en el tramo que rodea al lago. Aprovechando nuestra marcha, nos desviamos ligeramente para hollar la cima de Tête Noire (2.970m), una pequeña masa rocosa negra que domina el refugio desde el S.

La Cabane des Dix, fundada en 1908 en un emplazamiento diferente al actual (más cerca del Lac del Dix), es un refugio del CAS desde el que se pueden hacer bellas ascensiones como el Pigne d'Arolla o el Mont Blanc de Cheilon, que están cerca de los 4.000m. También ofrece muchos itinerarios para los esquiadores de travesía.


ASCENSIÓN

Dejamos el coche en el aparcamiento de la presa de la Grande Dixence, al final del Val d'Hérens. Subimos hasta el teleférico, que tomamos para salvar el desnivel que nos separa de lo alto del embalse. Desde este punto empezamos a caminar hacia el S por una pista ancha y perfectamente balizada. Solo tenemos que continuar por la pista en todo momento, hasta el final del lago. Primero atravesamos unos túneles, algunos de ellos iluminados, para después avanzar por el sinuoso camino hasta el fondo de valle. Así se llega al Pas du Chat (2.371m), desde donde las marcas rojas y blancas nos muestran el camino, que asciende haciendo zetas por unos prados primero y sobre piedra descompuesta después. El itinerario continúa hasta el Col de Tête Noire (2.957m), aquí giramos a la izquierda (Este) para remontar la arista y coronar la cima de Tête Noire (2.970m). Descendemos por pedrera directamente al refugio.

Para volver a la presa de la Grande Dixence tomamos el camino normal al Col de Tête Noire y, desde ahí, el mismo itinerario que a la ida. No tiene pérdida.



DESNIVEL POSITIVO

800m


TIEMPO

Soleado y temperaturas muy agradables (en torno a 22°C en la Grande Dixence y 16°C en el refugio). Magnífico. Sin viento.


CROQUIS





DURACIÓN

Grande Dixence - Pas du Chat (2h30) - Tête Noire (4h30) - Cabane des Dix (5h) - Col de Tête Noire (5h20) - Pas du Chat (7h) - Grande Dixence (9h15)- Aparcamiento (10h). Ritmo pausado, muchas fotos, paradas.


DIFICULTAD

Ninguna, es senderismo de alta montaña, sin ningún problema técnico ni de orientación.


DESCRIPCIÓN


Salimos de nuestro campo base en Les Collons y nos dirigimos a la presa de la Grande Dixence, la más alta de Europa, con el propósito de hacer una bonita excursión. En principio mi hermano Eloy y yo nos habíamos planteado hacer el Rosablanche (3.336m), muy asequible desde la presa y con los alicientes propios de una ascensión por glaciar y arista, que si bien no es nada difícil permite repasar mucha de la técnica ya adquirida. Las chicas se quedarían en la Cabane de Prafleuri (2.657m).

Finalmente decidimos hacer una ruta fácil todos juntos, así que nos encaminamos hacia la Cabane des Dix, que en teoría estaba a cuatro horas de marcha. Cogemos el teleférico que nos sube hasta la parte alta de la presa y empezamos a caminar hacia el sur por la ancha pista, el tiempo es esplendido y todos tenemos ganas de andar y ver el precioso paisaje que nos rodea. Eloy y yo llevamos las mochilas cargadas de material, por si acaso.

Así atravesamos los túneles que horadan los resaltes rocosos de la orilla izquierda del lago durante poco más de un kilómetro, al final de los cuales nos embardurnamos en crema solar, puesto que parecía que el día iba a estar completamente despejado. Son las 10 de la mañana. El recorrido transcurre sin ninguna novedad, tomamos muchas fotos de las flores, las vacas y el relieve, tema que interesa especialmente a mi novia Kattis, que estudia Geografía. Conversamos acerca de la erosión, el glaciarismo, el ciclo del hielo-deshielo, los conos de derrubios, las zonas de acumulación y ablación de los glaciares... en una charla que desempolva mis conocimientos sobre el medio natural y me descubre algunos nuevos.

De vez en cuando nos paramos a hacer fotos, pero no dejamos de observar en ninguún momento el espectáculo natural que nos rodea. Hacia el E tenemos las Agujas Rojas de Arolla; de frente, al S, se divisa la cara norte del Mont Blanc de Cheilon; a nuestra derecha tenemos prados de alta montaña y cimas de más de 3.000m que cierran el valle; y al N podemos observar algunos altos glaciares del Oberland de Berna. Vamos servidos. Pero no son sino las vacas las que van a convertirse en las estrellas por un momento, hacemos fotos y más fotos. Despúes llega el turno de los bueyes, poco más adelante, pero esos no tienen tanto éxito por tener un aspecto más fiero. Nos paramos a menudo, a beber y a comer chocolatinas o barritas de frutas.

En poco más de dos horas y media llegamos al final del lago, donde tomamos un camino ascendente bien trazado y vemos un cartel que indica que hemos llegado al Pas du Chat. Hay aún 1h50 hasta el refugio. Nos lo tomamos con calma. Aquí empieza el desnivel del día y las chicas los notan, pero pronto entran en calor y el ritmo mejora. Ahora viajamos un poco separados, dos adelante y dos más atrás, por parejas. El terreno se vuelve poco a poco más rocoso, precisamente donde acaban la hierba para dar paso a la roca se encuentran los restos de la primera Cabane des Dix, emplazada con vista al lago, que estuvo en servicio de 1908 a 1928. Alguna suspiraba porque ése hubiera sido su emplazamiento...

Remontamos el itinerario perfectamente balizado, y, según tomamos altura, vamos adivinando al E las cimas de la Aguille de la Tsa, de la Dent Blanche, y un poco más adelante, del Matterhorn. Una bonita sorpresa que nos anima a todos... a sacar nuestras cámaras de nuevo.

Llegamos salvando las últimas rampas pedregosas al Col de Tête Noire (2.957m), donde la vista sobre el Mont Blanc de Cheilon es impresionante. Kattis decide que subir a la cumbre de Tête Noire es demasiado para ella y prefiere ir directamente al refugio. La verdad es que ha caminado muy bien para no estar nada acostumbrada a esto y menos aún a la altitud. Un 10 para ella.

Eloy, Diana y yo nos encaminamos a la cima por una arista un poco descompuesta pero muy fácil (I+). Hacemos nuestras fotos de cima y bajamos por una pedrera hasta la Cabane des Dix. Allí nos espera Kattis y entramos para comer algo. El refugio está muy bien, sirven comida durante todo el día, hay buen surtido de bebidas y está muy limpio. Incluso hay una ducha panorámica en el exterior, todo un lujo. Pedimos unos bocadillos, unas sopas y sacamos algo de carne seca. Nos hidratamos con unas cervecitas y charlamos tranquilamente.

Después de firmar en el libro del refugio emprendemos el camino de vuelta por el mismo itinerario, pasando por el Col de Tête Noire y no por la cima. Ahora toca desandar lo andado poco a poco, el camino se hace largo, sobre todo la parte del lago. Al final a todo el mundo le molesta algo, pies, espalda, rodillas.. Eloy y yo hemos llevado el mochilón con todo el material (crampones, cuerda, piolet) y bastante ropa por si hacía falta, y a fin de cuentas solo nos ha servido para entrenarnos como porteadores. Las chicas no llevan mucho, pero después de 20 km tienen ganas de acabar la excursión, aunque se lo han pasado muy bien.

El último tramo, del alto de la presa al aparcamiento, tenemos que hacerlo a pie, lo que nos lleva tiempo porque duelen las rodillas. Finalmente llegamos y damos por terminado este magnífico paseo por los Alpes. Lo hemos disfrutado mucho.

Salud y Montaña



Presa de la Grande-Dixence (2.365m)


Señalización vertical


Aiguilles Rouges d'Arolla


Flores


Estampa alpina (1)


Estampa alpina (2)


Circo


Parte S del lac des Dix


Terminando de flanquear el pantano


Señalización rupestre


Placa que marca el lugar donde se erigía la primigenia cabane des Dix


Eloy y yo


Recorriendo el camino, trazado sobre una morrena lateral


Modelado glaciar


Ahí viene Katarina


Flores


Vistas al E, con la cima de Tête Noire, en primer plano a la derecha


Vista desde el Col de Tête Noire (2.957m)

Nosotros en la cima de Tête Noire (2.970m)



Katarina observa la montaña


Javier, el Mont-Blanc de Cheillon y la cabane des Dix


Cabane des Dix (2.925m)


Placa de Club Alpino Suizo


Col de Tête Noire (2.957m)



Cabane des Dix -CAS-



Los cuatro


Mont-Blanc de Cheillon (3.970m)

Javier y el lac des Dix



Aiguilles Rouges d'Arolla


Lac des Dix






martes, 25 de agosto de 2009

Bishorn (4.153m) y Pointe Burnaby (4.135m). Primeros cuatromiles.


Llevaba tiempo preparando esta primera ascensión alpina de entidad, puesto que ya habíamos hecho alguna excursión más modesta por el Valais suizo en años anteriores. Era el momento de debutar en la cota de los 4.000, después de muchas ascensiones en Pirineos y de habernos probado en terreno glaciar. El elegido ha sido el Bishorn (4.153m), por varias razones, entre las que destacan su relativa facilidad (F+), sus impresionantes panorámicas desde la cima y su accesibilidad desde nuestra base en los Alpes Peninos.

Es el cuatromil más septentrional de la cadena O del Mattertal. Se podría decir que constituye solo el espolón N de la cadena de aristas del Weisshorn, verdadero coloso de la zona. El Bishorn tiene un pico gemelo, la Punta Burnaby (4.135m), que se alza rocosa al NO de él y que fue ascendida por vez primera por la formidable alpinista irlandesa Audrey Le Blond, cuando era señora de Fred Burnaby, el 6 de agosto de 1884. Iba acompañada de los guías suizos Josef Imboden y Peter Sarbach. En esa ocasión no pudieron alcanzar la cima principal del Bishorn por el mal tiempo, aunque a ellos se debe la mayor parte de la exploración, que sería aprovechada dos semanas más tarde, el 18 de agosto de 1884, por G.S. Barnes, el reverendo R. Chessyre-Walker, el propio Josef Imboden y J.M. Chanton para hollar por primera vez la cima del Bishorn.

La vía más utilizada, que fue también la de los pioneros, es la que atraviesa el glaciar Turtmann desde el Refugio CAS de Tracuit. Es una vía utilizada, también, para ganar la arista del Weisshorn y acometer esta, sin duda, mucho más ambiciosa ascensión. Eso quedará para más adelante.

Para nosotros el Bishorn siempre será nuestra primera experiencia con el hielo alpino, los grandes glaciares y el aire fino, y quedará en nuestro recuerdo como el día de nuestro bautismo como Alpinistas.


RUTA

Salimos del pueblo de Zinal (1.678m), al cual se accede desde Sierre, en el Valais central suizo. En el pueblo hay señales verticales que indican claramente el camino a seguir hacia el Refugio CAS de Tracuit. Se asciende por senda evidente hacia el S-SE para ir ganando altura rápidamente y alcanzar el collado de la Roc de la Vâche, seguimos por la misma senda, ahora pedregosa que asciende hacia el E. Justo antes de llegar al refugio hay que superar un paso en roca equipado con cadenas (Iº), que no tiene ninguna dificultad, incluso cargados.

Desde Tracuit (3.256m) se debe tomar el camino del glaciar y, una vez al inicio, se atraviesa el Turtmanngletscher hacia el SE, sin tomar casi altura y con precaución por las grietas hasta llegar a la enorme pala que asciende al Bishorn. Aquí, una clara huella en el glaciar nos guía, en zig-zag ascendente hasta el collado que separa Bishorn y Punta Burnaby, siguiendo la huella nos encaramamos a la inclinada pala final (40º) para alcanzar la amplia planicie cimera del Bishorn (4.153m). Mismo camino para la vuelta. Gráfico de la ruta


DESNIVEL POSITIVO

Primer día (1.478m) / Segundo día (925m)


TIEMPO

Completamente despejado. Temperaturas entre 26ºC (Zinal), 15ºC (Tracuit) y 0ºC (Cima Bishorn, a las 9h)


CROQUIS

Zinal - Cabane de Tracuit (Primera jornada)

Cabane de Tracuit - Bishorn y Punta Burnaby (Segunda jornada)


DURACIÓN

Día 1: Zinal - Roc de la Vâche (1h05) - Cabane de Tracuit (2h38). Día 2: Cabane de Tracuit - Bishorn (2h50) - Punta Burnaby (3h25) - Cabane de Tracuit (5h25) - Zinal (7h20). Ritmo Alto. Paradas incluidas.



DIFICULTAD

Senda amplia, evidente y señalada en todo momento por marcas blancas y rojas desde Zinal hasta la Cabane de Tracuit. Pendiente moderada a fuerte según tramos, llanos muy escasos. Trepada de Iº equipada con cadenas antes de llegar al Refugio CAS de Tracuit.

Desde Tracuit, senda señalada con marcas azules y blancas hasta la entrada del glaciar Turtmann. Huella evidente en el glaciar, campo de grietas en la zona más plana del Turtmanngletscher. Se pasa bien de madrugada, pero hay que tener mucho cuidado desde que el sol le da de lleno (caída de puentes de nieve, reblandecimiento). Huella evidente que asciende en zig-zag por la pala. Amplia arista cimera con huella profunda y de pendiente moderada (40º), cuidado si hay hielo. Huella desde el collado a la Punta Burnaby, último tramo en mixto (10m), cuidado con el verglás.



DESCRIPCIÓN


Llegamos a Zinal a las 11h45 del día 18 de agosto de 2009, aparcamos el coche pasado el centro del pueblo, en aparcamiento libre. El paisaje es espectacular, ambiente alpino y aire fresco. Sacamos las mochilas, que hemos preparado cuidadosamente en casa, y los bastones de travesía. Nos ponemos en marcha hacia el pueblo viejo de Zinal, al S de las construcciones modernas, y flanqueamos chalets de madera muy cuidados, con sus jardines, banderitas y fuentes de agua fresca. En este punto dudamos un poco, preguntamos a un excursionista por la senda a Tracuit y nos indica que tenemos que ir hasta el final del pueblo y allí una señal vertical nos indicará que el camino sigue al E, en claro ascenso.

En efecto, seguimos la señal y tomamos altura por senda y tramos de carretera hasta llegar al inicio de la senda propiamente dicha. En este punto se advierte la pendiente que nos espera, camino de zetas hasta la Roc de la Vâche. Nuestro ánimo es el mejor, tenemos por delante, según las reseñas consultadas y la propia señalización de montaña suiza, de 4 a 5 horas de esfuerzo hasta el Refugio de Tracuit. Como suele ser habitual, los tiempos son muy aproximados, como comprobaríamos más tarde.

El camino de tierra y piedrecillas asciende rápidamente por inclinados pastos de montaña, haciendo zetas de moderadas pendientes. Hace calor y el esfuerzo en los primeros 45 minutos, en que estamos fríos, se hace notable. Apenas paramos, puesto que hemos salido tarde, lo que no nos impide disfrutar de las vistas que se van abriendo ante nosotros, entre las que destaca la cascada de la Roc de la Vâche. Nos cruzamos a muchas personas que bajan de la montaña, de una excursión a Tracuit o del mismo Bishorn. Poco antes de llegar a la hora de caminata, nos encontramos una pequeña excavadora que han debido de subir en helicóptero y que parece estar trabajando en labores de acondicionamiento de la senda, ya casi en la desviación a la Roc de la Vâche. Recuerdo haber visto una igual en mi descenso del Ben Nevis, en Escocia, esta misma primavera. Afortunadamente, en esta ocasión parece que solo es para rehabilitar una parte de la senda muy maltrecha por el agua y no para crear una autopista hacia la cumbre, como estaban haciendo los británicos.

Superado este punto, aventuramos el discurrir de la senda por las laderas pedregosas que se divisan al NE. Al fondo vemos el resalte rocoso donde se asienta el Refugio de Tracuit, pero lo más impresionante son las vistas al Weisshorn y el Zinalrothorn, dos colosos de los Alpes Peninos que se muestran ante nosotros. La arista NE del Weisshorn, con su Gran Gendarme, nos enseña su escarpada silueta, mientras que la pared NO se muestra cubierta por una película de hielo azulado. El Zinalrothorn es una punta que se asemeja, desde nuestra perspectiva, a la proa de un trirreme griego. Alta y afilada, domina los glaciares circundantes y ofrece una sola vía asequible de ascensión, la arista SE.

Ahora nos paramos, llevamos más de una hora caminando y las mochilas pesan, para tomar un poco de líquido y sacar algo para picar. Nos damos cuenta de que vamos a llegar mucho antes de lo previsto. Así, y a pesar de relajar un poco el paso, alcanzamos en poco más de una hora, la brecha en la roca que alberga el refugio. Hay un paso de unos 10 metros, equipados con una cadena que facilita mucho su ascensión, que es de Iº sin las cadenas. Fácil en la subida y la bajada, incluso con mucho peso.

En poco más de 2 horas y media hemos llegado al Refugio de Tracuit, del Club Alpino Suizo. Es una construcción de dos pisos, de unos 25 metros de largo por 10 de ancho. En su interior hay una pequeña cocina, comedor y 3 habitaciones que pueden albergar hasta 140 personas. Al llegar nos hemos parado a descansar, a comer una barrita y beber algo de agua en los bancos instalados en la pared del edificio. Hay muchos montañeros que ya han llegado, otros irán dejándose caer con el paso de las horas.

Enseguida entramos y una guarda nos busca en el libro de reservas y nos enseña nuestra habitación y literas. Como en todo refugio, las botas se dejan en la entrada, y también nos conminan a hacer lo mismo con el material duro: crampones y piolets. Hay que hacer reserva con antelación puesto que el refugio está muy solicitado en temporada estival, que es cuando se encuentra guardado. La noche que nosotros estuvimos se encontraba completo: mayoritariamente de suizos y alemanes, algunos italianos y franceses, y dos españoles: nosotros. Y como tal firmamos en el libro de visitas del refugio.

El resto de la tarde lo pasamos explorando el camino hasta el inicio del glaciar, buscando algo de agua, tomando el sol y leyendo las revistas de que allí disponen, que afortunadamente están en francés. A las 18h la guarda pone los nombres de los diferentes grupos en las mesas, para que cada uno se vaya sentando según el orden asignado. A alguno le hizo gracia ver apellidos españoles en una mesa, la misma que nos hizo su cordada a nosotros cuando la adelantamos al día siguiente: Auf Wiedersehen!

Nos sirven la cena a las 18h40, con un poco de retraso en el país de la puntualidad, una sopa de champiñones de sobre de primero y un picadillo de carne tipo boloñesa con puré de patatas de segundo. Menos mal que pudimos repetir. De postre un trozo de bizcocho con sabor a mazapán y cobertura de chocolate. Las bebidas se pagaban aparte, nosotros nos tomamos un litro de té para dormir, pero debieron ser dos...

Después de cenar, nos lavamos los dientes y nos vamos a dormir. El desayuno será a las 4h, así que nos vamos pronto, a las 21h en cama. Tenemos literas altas, la mía junto a la ventana, la de mi hermano justo a mi derecha. Los colchones son relativamente cómodos y hay muchas mantas, estamos unos 40 y las habitaciones son mixtas. Hay bastante ruido hasta las 22h30, luego una cordada que se levanta a las 2h y finalmente el despertador a las 3h50. Resumen: He dormido todo el tiempo salvo 30 minutos y mi hermano a estado despierto todo el tiempo salvo 30 minutos. La próxima vez nos traemos unos tapones.

A las 4 de la mañana nos ponemos en pie en busca de un fuerte desayuno, tenemos yogur, té, müesli y un par de tostadas con mermelada. Ningún lujo, pero suficiente. Por si acaso teníamos reservadas unas magdalenas que habíamos traído de casa. Volvemos a subir y nos preparamos con todo detalle, fuera hace frío y tenemos que salir listos para encordarnos. Llega el momento de atarse el uno al otro y lo hacemos con soltura, el ocho, el machard, todo correcto, pero ahora me toca atarme a mí y guardar el restante de cuerda, y eso se hace largo.... Al fin, con la cuerda algo rizada (es nueva) y después de un rato, salimos casi los últimos del refugio a las 5H40. Seguimos los frontales y pronto alcanzamos el inicio del glaciar, donde paramos a ponernos los crampones y sacamos el piolet y el casco. Otra vez, somos los últimos en completar la operación y empezamos a andar detrás de una cordada de Munich, que pronto adelantamos, pues van a paso muy lento. El paso del Glaciar Turtmann de madrugada es relativamente sencillo, siempre prestando atención a no salirse de la huella o pisar débiles puentes de nieve, y en poco más de 45 minutos alcanzamos el inicio de la pala.

Una impresionante ladera cóncava se extiende delante nuestra, protegida por seracs a ambos lados, especialmente al O. Desde aquí se observan la cima principal y la Punta Burnaby, que ascenderemos antes de emprender el regreso. La nieve está helada, dura, pero los crampones clavan bien y progresamos sin dificultad, no hay grandes caídas, la pendiente es moderada y muy amplia, salpicada por alguna grieta en su parte inferior principalmente.

Durante nuestro ascenso vamos a adelantar a cinco cordadas, que suben a un ritmo más pausado, a pesar de que paramos bastante a sacar fotos y observar el paisaje. El entrenamiento regular en los Pirineos da sus frutos y la altura no nos afecta como podría hacerlo de ir sin estar en forma. Pero no todo es coser y cantar, nuestros gemelos acusan el esfuerzo adicional de llevar crampones, para aliviarlos alternamos regularmente la técnica de cramponaje: pies planos de frente y de lado.

Pronto alcanzamos el collado que separa la Punta Burnaby del Bishorn y subimos la arista que conduce a cima, respetando el turno de los que bajan. Hay una profunda huella que da seguridad, aunque la pendiente sea considerable (40º). Estamos en la cima de nuestro primer 4.000, estamos felices, radiantes, todo ha ido bien, el cielo está azul, ni una nube. Se ve increíblemente bien la arista del Weisshorn, el macizo del Monte Rosa, el Oberland de Berna, la Dent Blanche y hasta el Grand Combin... Impresionante. Queremos más, nos vamos a la Punta Burnaby.

Descendemos al collado y buscamos la huella que asciende a este pico secundario, cuya arista cimera es mixta, pero fácil. Hemos hecho dos cuatromiles de una vez. Ahora tenemos una buena perspectiva de Bishorn y toda la pala, así como la arista del Weisshorn y su Gran Gendarme.

Rodamos unos videos, sacamos muchas fotos y emprendemos una cuidadosa bajada, primero por la pala y después en la zona de grietas. Aquí, el efecto del sol se deja notar, puesto que los puente de nieve están blandos e inseguros y las grietas más visibles que nunca, por ello dejamos la huella inicial en ciertos puntos y rodeamos los puntos más complicados. Una vez sorteadas las dificultades llegamos a la zona rocosa, donde nos quitamos todos los hierros y la cuerda, algo de ropa y enfilamos hacia el refugio.

Allí recogemos nuestros bastones y nuestro calzado de trekking, comemos algo y nos despedimos hasta otra ocasión. Hasta que intentemos el Weisshorn por su arista NE (algo que no es para mañana, sino para dentro de unos años probablemente).

En poco menos de 2 horas llegamos a Zinal, después de un fuerte descenso que castiga nuestras rodillas. Hace calor, pero el día está precioso y nosotros nos felicitamos por estos dos increíbles días y nuestro estreno como alpinistas. Hemos dado otro paso.

Salud y Montaña


Zinal (1.678m)

Parte alta del pueblo

Zinal desde el camino

Roc de la Vâche

Buena senda y balizada

El camino atraviesa ladera herbosas

Flores alpinas

Vamos hacia Tracuit

Espectacular estampa del Weisshorn y su Gran Gendarme

El camino asciende poco a poco por un itinerario pedregoso

Panorámica en la que destacan el Zinalrothorn (4.221m) a la izquierda, y la Dent Blanche (4.357m) a la derecha.

Detalle del Zinalrothorn

Weisshorn desde la Cabane de Tracuit

Glaciar Turtmann 

Eloy posando con el magnífico panorama de fondo

Las montañas suizas están repletas de cruces

Flores

Atardecer en el Valais

Eloy listo para salir hacia el Bishorn

Primera luz en nuestra cima de hoy

Una cordada descansa

Estamos cerca

La nieve estaba perfecta, la subida solo requería físico

En la cima del Bishorn (4.159m)

Panorama SE: Dent Blanche 

Weisshorn (4.545m) y yo

Eloy con la Punta Burnaby (4.135m) detrás suyo, el collado y el grupo de Mischabel al fondo a la derecha

Disfrutando de la cima

Bella arista NE del Weisshorn

Eloy observa la pendiente

Sombras 

Algún que otro serac...

Inmensidad

Algunas grietas, pero evidentes y poco peligrosas

Una vista más amplia del glaciar Turtmann

De vuelta en Tracuit

Nos queda una buena bajada

Cadenas que equipan un tramo del camino entre Tracuit y Zinal

De vuelta en los verdes valles

Fuente en Zinal

Chalet suizo. Zinal.